No esperar más

Me he pasado la mayor parte de mi vida esperando.

Viviendo de la esperanza y del futuro. Sacrificando constantemente buenos momentos por conseguir algo mejor más adelante. Buscando escusas para no hacer las cosas: ¿Que está lloviendo? No voy porque me mojaría, ¿Ir al cine y a cenar? No porque así ahorro y tengo para el día de mañana. ¿Me sale una oportunidad de trabajo? No gracias, tengo que esperar a terminar la carrera, ¿Me compro un coche? No, prefiero esperar y guardar el dinero, ¿Gasto ahora? No, voy a esperar.

Normalmente el problema es el inverso, la gente no es capaz de esperar ni aplazar las cosas hoy para tener algo mejor mañana.

Si le gusta se lo compra.

Le cuesta ahorrar porque siempre aparecen opciones interesantes… “solo por esta vez”

Yo antes pensaba que eso era un error, que vivir al día es horrible y peligroso. Que de esa manera no puedes dormir bien por las noches porque la incertidumbre es muy dura de llevar y lo pasas mal, te estresas e incluso acabas enfermando o con problemas.

Me he dado cuenta de que “vivir en el futuro” es igual de malo.

Sacrificarse mucho todo el tiempo no compensa:

A mi me gusta correr y he participado en muchas carreras. La competición es apasionante si te gustan los retos y superarte cada día, aprendes a dar lo mejor de ti y a disfrutar del esfuerzo. Pero lo haces un día concreto en el que corres todo lo que puedes… para después descansar al llegar a tu meta.

Entrenando no debes sufrir tanto de manera consistente porque puedes acabar “quemado”, con exceso de fatiga, sobrecargas, lesiones… hasta un punto en el que puedes romperte.

Pero si tienes una personalidad tipo A” de conseguir objetivos, metas, superarte constantemente, competir, hacerlo todo, y todo bien… es muy difícil controlar el impulso camicace de seguir tirando al máximo… hasta que explota…

Al menos es lo que me ocurre a mi.

Yo lo he descubierto corriendo por las montañas, por rutina repito la misma ruta muchas veces que consiste en subir por unas pistas hasta la cima de una pequeña montaña al lado de mi casa, después sigo y llego a una fuente donde me paro a beber y respirar. El tema es que al realizar la ruta tan a menudo los tiempos se parecen (aunque menos que si corriera por un circuito mas urbano y llano) pero mi nivel de esfuerzo no…

Recuerdo hacer la ruta muy rápido, con la cara roja, los ojos puestos en el suelo y con un “cuchillo” entre los dientes como si mi familia llevara 5 días sin comer y tuviera que cazar para alimentarlos.. y hacer 37 minutos.

Y recuerdo hacerlo relajado, mirando el paisaje y pensando en la suerte que tengo de poder respirar aire puro en medio de la naturaleza, parándome aquí y allí un momento según le apetezca a mi perro Blaky que siempre viene conmigo y que es un buenazo… y hacer 45 minutos!!!

Del infierno al cielo hay 8 minutos..

Osea, puedes beneficiarte de hacer deporte al aire libre, disfrutando al máximo la actividad al mismo tiempo con todos los beneficios que supone el hacerlo tanto física como mentalmente, sin ningún problema…

O puedes… bajar 8 minutos el tiempo y estar reventado.

¿Ves la idea?

Salvo que seas un atleta profesional y vivas de ello (que tampoco lo hacen durante mucho tiempo) no es inteligente forzar a mas del 80% por sistema.

Esto debería ser una actitud extrapolable a muchas cosas en tu vida. Llevar una maquina al limite constantemente es contraproducente, es mejor tomarse las cosas con un punto de vista de eficiencia y productividad.

En las finanzas personales pasa lo mismo.

¿Para que ahorrar en chorradas?

No compensa emplear mucha energía en cosas pequeñas e irrelevantes. No es inteligente posponer cosas importantes para optimizar nuestra cartera…

Esperar mucho es un error.

Hay que Vivir hoy, mientras construyes un futuro mejor para ti y los tuyos. De hecho, si lo piensas bien te darás cuenta que si tu presente tiene muchos momentos buenos y equilibrados harás las cosas mejor… y hacer las cosas bien tiene consecuencias buenas mañana.

Es obvio, pero no evidente, muchas veces a mi se me olvida.

Te voy a poner algunos ejemplos de lo que yo ya no hago, o mejor dicho hago al 80%:

  • Estar pendientes de las luces de casa, si queda encendida la luz del pasillo mas de la cuenta…que le den morcilla. Puedo ser como un ordenador y usar cada bombilla de la manera más eficiente posible apagándolas en su momento, de hecho lo solía hacer.. pero ahora me he dado cuenta de que tengo cosas más importantes de las que estar pendiente.
  • Llenar la cesta de la compra incrementando la utilidad marginal de los bienes en función de incrementos infinitesimales del coste… (es broma :)) Lo que en realidad quiero decir es que no optimizo el gasto porque el coste energético de hacerlo es “mas caro” que lo que me ahorro…es decir, compro tonterías y malgasto dinero.
  • A la mierda conducir eficientemente.
  • A la basura con la comida “aprobechable”.
  • Que le den a las comisiones, las letras pequeñas y los recargos. Mi vista vale más…

Si quieres puedes dejar en comentarios alguna idea tuya de esto, seguro que resulta interesante y aportas a la comunidad de lectores.

Esto es como si fueras un león que tiene que decidir entre cazar ratones o gacelas.

Para cazar un roedor tienes que emplear bastante energía, aunque menos que para una gacela… y al menos comerás algo… pero en el largo plazo acabarás cansado de perseguir bichos que además no te saciarán y morirás de hambre. Las gacelas si compensan, aunque inicialmente sean un poco más correosas..

Yo he gastado mucho tiempo y energía tontamente, ya no más.

¿Y tú?

Aplicarás en el día a día esta información o te conformarás con leerla y no aplicarla.

A por la IF, pero sin morir en el intento. 🙂

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Gracias.

About Jorge

Quiero ayudarte a que administres mejor TU dinero. Escribo sobre ahorro, inversión y crecimiento personal con una filosofía minimalista basada en principios como la sencillez, la creación de hábitos positivos, la automatización financiera... para ayudarte a disfrutar tu vida, con más libertad. Invito a la reflexión y, especialmente, a la acción.

One Response to No esperar más

  1. Iria 21 enero, 2018 at 08:59 #

    A mi manera llevo pensando lo mismo años, con diferentes ejemplos y diferentes momentos.
    Yo creo q en la vida es mejor arriesgarse y fracasar, (no en todos los casos claro) q darte por vencido antes de intentarlo, a veces hay q fracasar para valorar lo realmente importante.
    Un saludo

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