El diagrama de Pareto

El diagrama de Pareto

Me gustaría hablarte de Vilfredo Pareto, fue un economista importante. Su “obra maestra” la podemos ver en “El diagrama de Pareto”, donde se representa visualmente la idea que a continuación te voy a describir.

Yo lo he estudiado durante mi carrera, pero ha sido más tarde y por mi cuenta cuando he leído en profundidad sobre el tema.

Quiero hablarte de un principio de Pareto que tiene una gran utilidad, es uno de los más reveladores e importantes del autor, te pueden interesar las implicaciones económicas  del mismo.

La ley del 80/20.

Es muy conocida y se repite en muchos libros, este economista descubrió que en muchas facetas de la vida hay una serie de factores que son los que más inciden en un problema, son generalmente pocos, pero son clave y determinan el resultado.

De la Wikipedia:

Pareto enunció el principio basándose en el denominado conocimiento empírico.

“Observó que la gente en su sociedad se dividía naturalmente entre los «pocos de mucho» y los «muchos de poco»; se establecían así dos grupos de proporciones 80-20 tales que el grupo minoritario, formado por un 20% de población, ostentaba el 80% de algo y el grupo mayoritario, formado por un 80% de población, el 20% de ese mismo algo”.

También dice que el 20% de los factores determina el 80% del resultado (las cifras no tienen que ser exactas), a nivel de productividad personal se puede afirmar de la siguiente forma:

El 80% de nuestro tiempo lo empleamos en cosas que no son, lo más importante, mientras que el resto de tiempo, es el que utilizamos para sacar adelante lo que es determinante.

Cuando estamos trabajando, el 20% de nuestro tiempo es el que nos rinde más, de donde sacamos el 80% de nuestra productividad el resto de energías empleadas solo no rinde un 20%.

Es un poco lioso, una posible aplicación sería esta: es mejor centrarse en 4 cosas que son importantes y nos dan el mayor beneficio y no el las 34 que no aportan mucho.

Otro ejemplo lo tenemos en algunas empresas, donde la mayoría del beneficio viene de una serie de clientes grandes e importantes, lo que se deduce de esta teoría es que merece la pena centrase en ellos, aún a costa de reducir tiempo dedicado a otros, que nos dan muchos más problemas, y poco rendimiento.

También puede pasar con la gente que nos rodea, si observamos atentamente podemos descubrir que la gente que nos complica la vida y nos da los mayores problemas son solo unos pocos, mientras que con la mayoría estamos bien.

En relación a las finanzas personales, que es lo que nos interesa hablando de los gastos, pasa lo mismo.

Cuando se trata de ahorrar, se suele afrontar de varias maneras, entre ellas:

  1. Ahorrar en muchas cosas. Intentando reducir en todo lo que podamos, sacrificándonos en muchas facetas en grado extremo: comer huevos cuatros días a la semana, usar ropa estropeada, no salir, no coger el coche, no realizar llamadas de teléfono, hacer tu propia salsa de tomate, tu propio jabón… “atacar todos los frentes”. La verdad es que no te lo recomiendo, escatimar cada céntimo puede ser muy costoso, te puedes sentir un poco “pringado” por todos los sacrificios constantes que tienes que hacer, además necesitas mucha fuerza de voluntad para continuar con el esfuerzo cada día…y lo malo es que no rinde demasiado para el esfuerzo que supone.
  1. Ahorrar en grandes cosas. Me parece mucha mejor opción, centrarte en un par de objetivos grandes, el seguro del coche, de la casa, el alquiler o la hipoteca, o cualquier otra cosa en la que gastes mucho anualmente como puede ser en cenar fuera (si lo haces habitualmente) el transporte etc. De esta manera te tomas la molestia una vez, buscas la manera (siendo un poco creativo) de reducir el importe, y consigues reducir el coste. Después te olvidas, porque ya está optimizado, y te dedicas a otra cosa.

La primera situación supone un 80% de esfuerzo y un 20% de ahorro.

La segunda implica un 20% de esfuerzo y un 80% de ahorro.

Ojo, no me malinterpretes.

Considero que para alcanzar la libertad financiera el primer paso es vivir frugalmente, ahorrar e invertir, la segunda parte de la ecuación es ganar más.

La primera opción, en este caso, significa ser tacaño, y vivir mal…estar constantemente peleando para ahorrar… “67 céntimos” al mes. Pienso que es mejor dedicar el tiempo y la energía que empleamos en todas esas medidas, en hacer cosas más importantes en el largo plazo: formarte y aprender, cuidar la salud, estar con los seres queridos, ganar dinero extra etc.

Cuando hablo de frugalidad me refiero a adquirir buenos hábitos, hacer cosas que te gusten y no cuesten mucho dinero, acostumbrarte a ahorrar en lo accesorio y gastar en lo importante (para ti), tener personalidad y ser diferente en tus formas de ocio y diversión, buscar una vida que con la que te sientas bien y prescindir del excesivo materialismo…

En realidad existe una tercera vía para el ahorro:

Vivir frugalmente y ahorrar en grandes cosas.

About Jorge

Quiero ayudarte a que administres mejor TU dinero. Escribo sobre ahorro, inversión y crecimiento personal con una filosofía minimalista basada en principios como la sencillez, la creación de hábitos positivos, la automatización financiera... para ayudarte a disfrutar tu vida, con más libertad. Invito a la reflexión y, especialmente, a la acción.

5 Responses to El diagrama de Pareto

  1. Belén Pérez de Prado 7 octubre, 2011 at 12:51 #

    Gracias por tu post Jorge, desconocía el Diagrama pero sí me adhiero a Pareto y quiero aplicar mis energías y esfuerzos en aquellos aspectos que son verdaderamente importantes para mí,deslindarlos de aquellos en los que me vacío para conseguir muy poco ¡o nada!. Sobre la aplicación en la empresa se necesita valentía en la planificación y soltar miedos, me consta que en algunos ámbitos el personal se desgasta y “depotencia” esforzándose por girar mil platillos chinos y cuando se llega a los grandes asuntos las energías, las ganas y la motivación están ya bajo cero. Es interesante detenerse a diferenciar lo necesario de lo prescindible y recordarnos que muchas veces no coincide lo que queremos y pedimos con lo que necesitamos. Gracias de nuevo y enhorabuena por el “tono” elegido para compartir contenido, cercano, sencillo y directo. Un saludo

  2. Jorge 7 octubre, 2011 at 14:09 #

    Hola Belén.

    Te agradezco enormemente tus palabras.

    Gracias por tu comentario. Me ha impactado especialmente esto:

    “Es interesante detenerse a diferenciar lo necesario de lo prescindible y recordarnos que muchas veces no coincide lo que queremos y pedimos con lo que necesitamos”

    Es clave, centrarse en lo importante y simplificar nuestras vidas, para poder enfocar lo que es determinante y focalizar nuestra energía como si fueramos un rayo laser.

    Un saludo!

  3. Carlos 7 octubre, 2011 at 16:48 #

    Me ha gustado mucho este post Jorge, me parece una idea que, a pesar de haber sido ideada hace ya más de 100 años está vigente hoy y lo seguirá estando siempre.

    Además estoy de acuerdo en que tiene mucha utilidad a nivel finanzas personales, especialmente en la idea de hacer un “pequeño esfuerzo” para conseguir grandes ahorros…por ejemplo, invertir una hora en buscar por internet y encontrar un vuelo ganga, o como tu comentas, invertir un poco de tiempo antes de realizar un gran gasto como puede ser un seguro.

    Me ha gustado también la reflexión de Belén sobre la diferencia entre lo que pedimos y lo que necesitamos, para mi la solución es pararse de vez en cuando y pensar si vamos hacia donde queremos en la vida. Aprovechando para homenajear a Steve Jobs:

    “Cada mañana me miro en el espejo y me pregunto: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta es “No” durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo”

    Saludos!

    • Jorge 7 octubre, 2011 at 21:30 #

      Gracias Carlos

      Como siempre aportando valor de “alto estanding”

      La verdad es que si fueramos capaces de recordar las palabras de Steve Jobs, todos los días, tendríamos la mayor inspiración personal, para hacer… lo que tenemos que hacer.

      Saludos!

  4. Javier Silva Lima 17 octubre, 2011 at 19:52 #

    Como siempre, interesante articulo desconocía el Diagrama de Pareto y leyéndolo me doy cuenta que es precisamente suelo ser uno de los que aplican el Diagrama de Pareto al tema de fianzas personales sin saberlo.

    Interesante aportación por parte de Belen y Carlos, y sorprendente comentario de Belen, pues la verdad es que tiene mucha razón cuando dice lo de que muchas veces no coincide lo que queremos con lo que necesitamos y a mi esto me ha ocurrido.

    Un saludo

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